Se encuentra usted aquí

Enviar a un amigo

Retorno de inversión y seguridad bancaria

26/11/2013

Hablando de seguridad bancaria, no todo es cibercrimen o fraude informático. El resto de riesgos no ha desaparecido y las redes bancarias aún precisan de medidas de seguridad física.

Estamos asistiendo a un marcado proceso de downsizing en todo el sector bancario europeo, provocando el cambio de la tipología del riesgo,  de la mano de la externalización de servicios.

Las estadísticas confirman el descenso de los asaltos a las agencias bancarias, pero, globalmente, la criminalidad se mantiene, basculando hacia cajeros automáticos y transporte de fondos. En España, por ejemplo, la Ley de Seguridad Privada ya nos obliga a reestudiar los métodos de acceso a sucursales y cajeros 24H.

Es un error considerar la Seguridad como mero centro de coste, sólo capaz de generar retorno de inversión en términos de prevención de riesgos.

Entre todas las categorías de sistemas de seguridad, el control de acceso es el que representa el más profundo impacto sobre las operaciones. Cuando se combina con las herramientas y conocimientos adecuados, un sistema de control de acceso puede generar un valor significativo.

La integración inteligente entre la política de acceso y la gestión de las actividades se traducirá inmediatamente en un aumento de la eficiencia operativa. Este aumento es visible, y medible, prácticamente desde la misma implantación del sistema, manifestándose, en primer lugar, en una reducción de tiempos de respuesta. De igual modo, se consigue una trazabilidad sobre los flujos de trabajo que permite estudiar, redefinir y optimizar determinados procesos internos; todo ello gracias a la tecnología.

El sistema de gestión de acceso ayudará en la mejora de los niveles de servicio al integrarlo con otros sistemas internos, como los encargados de la gestión de alarmas, intrusión o RRHH.

Si la división de seguridad consigue proporcionar una solución que garantice todas estas mejoras, no sólo evitará ser un obstáculo para la prestación de la mejor calidad de servicio a sus clientes, si no que se convertirá en factor estratégico de consecución de objetivos en el núcleo de negocio.