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Veolia confía la seguridad del agua a las llaves electrónicas de LOCKEN

09/04/2018

 

Muchos franceses piensan que los antiguos depósitos de agua elevados, esas viejas estructuras, ya solo se usan para colocar antenas de telefonía. Y no es de extrañar, porque están por toda su geografía.

 

Pero que hayan aprovechado esas estructuras para las antenas no significa que ese sea su único uso. Aún funcionan como depósitos, almacenando el agua para el día a día, elevándose por encima de los tejados.

 

Si escogiéramos uno en Francia, sería muy probable que estuviera gestionado por Veolia, una de las dos operadores tradicionales francesas y el líder en servicios medioambientales.  La compañía abastece con 1.660 millones de metros cúbicos de agua potable cada año a 23 millones de personas en todo el país.
 
La seguridad siempre ha sido una preocupación en un sector tan sensible como el agua. Muchas infraestructuras están clasificadas como infraestructuras críticas y su seguridad debe estar asegurada en todo momento, ya sea bajo el control de las administraciones locales o incluso de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. Aunque son muchos las potenciales amenazas, lo primero que se debe evitar es el riesgo de una intrusión malintencionada.
 
Sin embargo los emplazamientos relacionados con el agua están dispersos por todo el país, desde  grandes ciudades a pueblos pequeños, incluso en mitad de la nada. Y para complicarlo un poco más, algunas infraestructuras como los depósitos elevados a veces sirven también para albergar equipos de telefonía o de operadores de energía, que necesitan acceso para realizar sus operaciones de mantenimiento.
 
Veolia eligió a Locken como su proveedor de servicios de control acceso a finales de 2016. Esto le ha permitido tener en todas sus concesiones a lo largo y ancho de Francia una solución por llave electrónica con transmisión de datos en tiempo real. Como siempre con las soluciones de Locken, cada persona solo necesita una llave en la que se cargarán todas las autorizaciones necesarias. Además, las llaves están conectadas por Bluetooth a su smartphone, que se comunica con el sistema centralizado de gestión de accesos a través de la aplicación MyLocken.  El sistema combina flexibilidad y seguridad, permitiendo a Veolia dar accesos a alguien al llegar a cualquier emplazamiento, y si fuera necesario, solo para una única vez.
 
Al ser una instalación sin cables  lo único que hay que hacer es cambiar los cilindros de las puertas. Las llaves electrónicas pueden igualmente abrir los numerosos candados  utilizados en los depósitos, así como los armarios de llaves situados en la entrada de las instalaciones, dirigidos a otros operadores colaboradores.
 
Vincent Govelet, responsable de compras de Veolia, firme defensor de la solución Locken, explica: “Locken proporciona una solución que permite mantener la seguridad de emplazamientos sensibles, sin la necesidad de electrificar las puertas y adaptándose a las características del sector del agua, como son el hecho de que a menudo los trabajadores deben acceder a muchos emplazamientos distintos y a su vez, a cada emplazamiento pueden acceder diariamente un gran número de trabajadores. La tecnología Bluetooth combinada con la aplicación para el teléfono, es una característica particularmente popular en el campo de la distribución de derechos de acceso. El hecho de que los cilindros sean resistentes a las condiciones meteorológicas es una ventaja decisiva en el sector.”
 
Con esta colaboración, Locken demuestra una vez más su fiabilidad para asegurar los emplazamientos sensibles de las infraestructuras de los operadores.
 
Veolia Francia en números:
 
23,3 millones de personas abastecidas con agua potable, 13,9 millones conectadas a redes de saneamiento,  2.257 plantas potabilizadoras, 1.932 depuradoras de aguas residuales, 1.660 millones de metros cúbicos de agua potable distribuidos, 1.270 millones de metros cúbicos de aguas residuales tratados y 12.600 empleados.