Locken instala su tecnología en las subestaciones eléctricas de Enedis, una filial de distribución de electricidad de EDF
Enedis, una filial del grupo EDF, se encarga de la distribución de electricidad desde los transformadores de potencia (o subestaciones eléctricas) ubicados detrás de las líneas de alta tensión (90 000 o 225 000 V) hasta los contadores eléctricos de particulares (230 V). La tecnología de Locken ha sido elegida para modernizar la gestión de los accesos en la mitad de las subestaciones eléctricas de la red de Enedis en Francia: Isla de Francia, y varias regiones de peso: Países del Loira y Bretaña, Valle del Ródano, Alpes y Provenza-Alpes-Costa Azul. Después de una fase piloto, Enedis optó por la llave electrónica de última generación fabricada por Iseo. Esta última permite la apertura instantánea del cilindro y elimina el riesgo de falsos contactos gracias a una tecnología innovadora sin contacto basada en la inducción.  
30 julio 2019 noticias

La solución se está desplegando en la zona oeste de la Región parisina (Isla de Francia), donde más de la mitad de las subestaciones eléctricas (más de 25 sobre un total de 50) ya están equipadas con dicha tecnología. A nivel del territorio francés, el despliegue completo de la solución, es decir, en 1100 subestaciones eléctricas, está previsto para finales de año.

Las subestaciones eléctricas, un eslabón fundamental en la distribución de energía eléctrica

Las subestaciones eléctricas transforman la electricidad de las líneas de alta tensión (90 000 o 225 000 V) en corriente de media tensión (20 000 V habitualmente). Algunos emplazamientos pueden encontrarse en zonas urbanas. En estos casos, las subestaciones se instalan en infraestructuras subterráneas, como en París y en la primera corona metropolitana, si bien la mayoría se encuentran en zonas rurales o semiurbanas, y abarcan una superficie que va de media a una hectárea. Las normas de construcción para este tipo obras requieren grandes superficies con vistas a garantizar la seguridad de los bienes y las personas.
Cerramiento mediante un recinto de seguridad con puerta exterior, Las subestaciones se componen de varios transformadores que pueden estar ubicados en el exterior o a cubierto, así como de un edificio técnico. Estos dispositivos están dotados de un gran número de accesos que requieren protección. Si no se dispone de una solución eficaz, la gestión de las llaves puede convertirse en un quebradero de cabeza y la eficacia operativa puede verse afectada.

Zonas de obligada protección

Las subestaciones eléctricas son zonas sensibles cuyo acceso está sujeto a normas muy estrictas. El riesgo eléctrico es constante y cualquier intrusión puede tener consecuencias dramáticas. De ahí el interés de la solución Locken: con una única llave dotada de los derechos correspondientes un empleado puede acceder a todos los lugares que necesita para desempeñar su trabajo. En caso de pérdida, la llave puede neutralizarse fácilmente mediante el software central de gestión.
Si se tiene en cuenta que en el mantenimiento de las subestaciones eléctricas intervienen múltiples empleados, la solución es todavía más pertinente. Solo para la zona oeste de la Región parisina Locken tiene previsto facilitar 800 llaves inteligentes. No todos los usuarios son empleados de Enedis, tal y como lo corrobora Maxime Leboeuf, jefe de proyectos de Enedis:
«Aunque el personal que opera en estos emplazamientos es principalmente de Enedis, estos deben ser accesibles también a los contratistas que llevan a cabo tareas de ampliación y renovación, así como determinadas tareas de mantenimiento y a los empleados de RTE (empresa encargada de la gestión de la red de transporte de electricidad), responsable de las líneas de alta tensión que conducen a las subestaciones eléctricas. La gestión electrónica de los accesos limita drásticamente el riesgo de intrusión que conlleva el uso de llaves mecánicas.
«Gracias al sistema Locken, ahora podemos autorizar el acceso a nuestros contratistas durante un periodo determinado en una zona definida. Enedis ha optado por una configuración en la que los derechos de acceso memorizados por las llaves electrónicas deben ser renovados a diario por el usuario de la llave a través de dispositivos específicos. De este modo, la desactivación de una llave mediante el software central de gestión (LSA, Locken Smart Access) se hace efectiva prácticamente de manera inmediata. Esto nos proporciona también una herramienta fiable para la gestión de crisis.»

Una solución adaptada a las exigencias de los emplazamientos dispersos

En el caso de Enedis, Locken instala sus soluciones en sus accesos exteriores, ubicados a menudo en lugares aislados, en plena naturaleza. La llave dispone de la energía para activar la apertura del cilindro y no requiere ningún cableado en las puertas. El cilindro está homologado para resistir a condiciones climáticas extremas, especialmente a los efectos del agua (IP 66-67-68-69). La tecnología sin contacto lo protege del polvo y el óxido.

Perspectivas de futuro

Enedis estudia la posibilidad de emplear la llave electrónica en las áreas más sensibles de los locales técnicos, especialmente el acceso a las salas de control y de mando, el verdadero cerebro de las subestaciones eléctricas. Enedis prevé asimismo sustituir todos los cilindros de las subestaciones eléctricas para limitar los riesgos derivados de la simultaneidad de tareas, que implica que varias operaciones se puedan llevar a cabo al mismo tiempo en una misma subestación.

Sectores y referencias

Locken es el colaborador de referencia de las empresas con diversas localizaciones y de las grandes empresas. Sus soluciones de control de accesos, gestionadas por un software exclusivo, responden a las necesidades de numerosos sectores de actividad. Especialmente adaptadas a las infraestructuras críticas y a las empresas que cuentan con instalaciones diversas y distantes, también han sido pensadas para agilizar y proteger los accesos de edificios administrativos o industriales.

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